miércoles, 2 de diciembre de 2009

Fanatismo versus laicismo


Pues eso. Y nada más que eso es lo que hemos puesto de nuevo en evidencia en la sesión de la Comisión de Educación del Congreso en la tarde de hoy. Formaciones políticas sin miedo a afrontar los problemas que afectan a la convivencia y partidos que, como el Partido Popular, utilizan cualquier tema para enfrentarnos. La ocasión la ha brindado esta vez una proposición no de ley de Ezquerra que pretendía instar al Gobierno a establecer mecanismos para que los padres y madres pudieran reclamar la retirada inmediata de la simbología de los centro educativos y a establecer un plazo para la presentación en la Cámara de la revisión de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa. El grupo socialista no ha apoyado ni lo primero ni lo segundo. En su lugar ha prevalecido el acuerdo a través de una enmienda transaccional que he defendido esta tarde con la plena convicción de que estábamos dando un importante paso en el reconomiciento y protección de derechos, en el trayecto hasta alcanzar la condición de laicidad que la Constitución Española otorga a nuestro Estado. Y nos alegra que Joan Tardá y ERC se sumen al consenso constitucional sobre el artículo 10.2 donde se establece que "Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades públicas (...) se interpretarán de conformidad con (...) los Tratados y Acuerdos Internacionales suscritos por España. Esto implica algo tan sencillo como que debemos interpretar el artículo 14 (principio de igualdad) y el 16 (libertad religiosa) conforme al Convenio Europeo de Derechos Humanos, al que España está adherido, y a la jurisprudencia que lo interpreta. Por ejemplo, la sentencia del Tribunal de Estrasburgo de 3 de noviembre de 2009 (Lautsi c. Italia).
Ni más ni menos que lo recogido en el acuerdo transaccional al que ha llegado el Grupo Socialista por el que el Congreso insta al Gobierno a "trasladar la jurisprudencia establecida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos respecto del artículo 9 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, relativo a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, desde el principio de neutralidad religiosa del Estado y, especialmente, en lo relativo a los centros escolares."
Y esto ¿qué significa? Pues exactamente lo que dice. Que instamos al Gobierno para que en la elaboración de la futura Ley Orgánica haga lo que públicamente anunció la Vicepresidenta Primera, Fernández de la Vega: revisar la ley de Libertad Religiosa para adecuarla a las nuevas circunstancias y al pluralismo religioso que caracteriza a España; para que recoja las garantías sobre el ejercicio del derecho fundamental a la libertad de conciencia y que incorpore además de los acuerdos hoy vigentes entre el Estado y otras confesiones religiosas, lo que la jurisprudencia ha declarado ya en estos años. A saber: la STC (sentencia del Tribunal Constitucional) de 10 de mayo de 1982, que reconoce el derecho de los ciudadanos a actuar en este campo con plena inmunidad de coacción del Estado; la STC de 18 de julio de 2002, que establece que el menor es titular del derecho a la libertad religiosa; la STC 46/2001, que impide que el Estado pueda adherirse ni prestar su respaldo a ningún credo religioso; y la Sentencia del Tribunal Supremo de 23 de marzo de 2004, la que señala la educación como especialmente sensible al tema de la libertad religiosa por tratarse de la fase de formación de la personalidad de los jóvenes en una sociedad que aspira a la tolerancia. Y que haga esto mismo en relación con la Sentencia del Tribunal Europeo de 3 de noviembre de 2009 también en lo relativo a lo que se señala sobre el derecho de los padres y madres a educar a sus hijos según sus convicciones. Es lo que hemos apoyado junto con ERC y BNG. La mejor forma de entenderlo es desde esa neutralidad ideológica y religiosa, mandato constitucional que obliga a respetarnos en los espacios públicos de convivencia. Los centros educativos, también lo son. Así ha sido hasta ahora y no entenderíamos que alguien pretendiese iniciar una nueva cruzada inquisitorial. ¿Derecha e izquierda?

5 comentarios:

Oskar dijo...

En estos momentos que parecen seguir en ultramontañismos heredados, Estados que recortan minaretes, debemos seguir apostando por un concepto que escuché de Torres Mora... el socialismo siempre ha luchado por la igual libertad!

Anónimo dijo...

Vaya gol os han colado con lo de "todos los centros". Ahora, el Gobierno os frena. Por cierto, ¿para usted es festivo este día 8? ¿No se le ocurrirá poner el Nacimiento ni celebrar la Navidad, verdad?

Anónimo dijo...

"Padre, perdónalos, por que no saben lo que hacen" (Evangelio según San Lucas XXIII,34)

Anónimo dijo...

No soy catolica, así que reconozco a la iglesia como una asociación de personas que tienen objetivos comunes, basicamente el de ser buenos e ir al cielo.
Los sindicatos y asocaciones varias, son lo mismo, asociación de personas con objetivos comunes.
Ergo si se quitan crucifijos porque se hiere la sensibilidad de los segundos. Los segundos deberan quitar todos sus carteles de proselitismo.
Por cierto, no estoy bautizada y cuando voy a las bodas de los amigos (a unirme a su alegria), ningún cura ni ningun crucifijo se me ha tirado al cuello.
A ver si nos dedicamos a trabajar en lo importante, paro, sanidad, educación, etc. Y dejamos de hacer el "gil "

Luis Tomás dijo...

Sabemos lo que hacemos. Como también sabemos qué cosas son prioritarias para nuestra sociedad. Y por esa razón, la mayor parte de nuestra tarea se centra en ellas: economía, políticas sociales, educación, derechos, modernización de la administración,etc. Pero esto no impide que abordemos también aquellas cuestiones que afectan a la libertad de los ciudadanos. Y en esta libertad se incluye también la libertad de conciencia y,por supuesto, la libertad religiosa. El posicionamiento de mi grupo respecto a la iniciativa de ERC que atendía a esta materia es impecable. Aplicación a nuestro ordenamiento de la sentencia que el Tribunal Europeo ha dictado en interpretación del artículo 9 de la Convención de Derechos Humanos. Y no por capricho, ni porque nos estorben los símbolos religiosos. Al contrario, nuestro total respeto a todos. Es más sencillo aún: actuamos por coherencia con lo que establece nuestra Constitución -art. 10- en relación a los convenios internacionales suscritos por nuestro Estado y la jurisprudencia que sobre ellos se genere. Al igual que es de aplicación la sentencia del mismo Tribunal respecto, por ejemplo, de la reclamación de una pensión de viudedad de una mujer casada por el rito gitano. La interpretación de las sentencias es cuestionable, como todo. Pero no justifican los intentos de ridiculizar las tesis que no compartimos ni de montar autos de fe contra quienes defendemos la laicidad del Estado.
Y por supuesto, volveré a montar mi portal de Belén, obra de una estupenda artista mijeña que se llama Carmen Escalona. Este año, con alguna figura nueva que he comprado el día de la Inmaculada en Piazza Navona, después de admirar el espectacular "presepio" de la Basílica de los santos Cosme y Damían.
Saludos y feliz navidad