martes, 10 de febrero de 2009

Motivos para huir del fatalismo


En España 3.200.000 razones.
Una por cada persona desempleada. Personas que no se resignan, que esperan respuestas y quieren que todos actuemos con responsabilidad. Como lo están haciendo los sindicatos en este país y como lo viene realizando el Gobierno cuando actúa sobre la base de la concertación social. El gobierno es el principal responsable de luchar contra la crisis y responder ante los ciudadanos. Pero ésto concierne a todos. Reclamamos cooperación a los empresarios, a las comunidades autónomas, a los ayuntamientos y a las fuerzas políticas parlamentarias. Hacemos un llamamiento al conjunto de la sociedad para superar este periodo de crisis, con un singular esfuerzo de solidaridad.
Otros, de forma irresponsable, parecen que no están dispuestos a ayudar en la salida de la crisis: aspiran a capitalizarla y obtener réditos electorales. En Andalucía, la derecha que representa Arenas se ha echado al monte de la irresponsabilidad. Su programa para salir de la crisis es convocar una manifestación en Málaga el 15 de febrero. ¿Y eso es todo?

Pues sí. No hay más. La oposición acusa al Gobierno de haber perdido el tiempo: y ¿qué ha hecho la derecha allí donde gobierna? ¿cuántas medidas han adoptado para hacer frente a la crisis? Busquen, busquen. La oposición acusa al Gobierno de no generar confianza: ¿Qué confianza podemos restablecer si el principal partido de la oposición se dedica a sacar réditos electorales convocando manifestaciones y recurriendo a la demagogia? ¿Es éste el camino que ofrecen o es la deriva incontrolada de una derecha inmersa en una guerra civil interna? La prioridad del Gobierno es buscar soluciones para hacer frente al drama de las familias donde todos sus miembros puedan quedar a la intemperie por haber agotado todos las prestaciones. Nuevas líneas de protección para desempleados sin subsidio que se articularán mediante la figura jurídica de la renta mínima y serán negociadas con las CC.AA. Se trabaja en tres líneas de nuevas medidas contra la crisis: La primera para ampliar la protección a los parados, la segunda la ampliación de los incentivos a las empresas para la contratación, y, en tercer lugar, nuevas medidas para que las pymes asfixiadas por la morosidad de los ayuntamientos no se vean obligadas al cierre.
Tenemos por delante la ocasión para transformar la crisis en una oportunidad de crecimiento. Arrimemos el hombro. España no merece una derecha política instalada en el fatalismo. Atrapada en la red de la resignación, sin ideas y sin alternativas.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

estos son unos sinvergüenzas, tienen miedo hasta de dar ideas no vaya a ser que se les ocurra una buena y se nos arregle el país. no obstante, aunque votante del PSOE, no me gusta nada cómo está currando el Gobierno esta temporada y creo que como siga así, la liga no la va a perder, la va a cagar y si la caga este gobierno, la cagamos todos los españoles.
así que a currar

YOMISMO

Luis Tomás dijo...

YOMISMO: Es probable que entre todas las acciones emprendidas para frenar los efectos de la crisis haya algunas que no surtan los efectos previstos. Pero si tenemos que hablar de "cagarla", ¿Qué te parecen las declaraciones de ayer del Gobernador del Banco de España?: "Fernández Ordóñez critica que la protección laboral "no funciona" porque aumenta el paro"

gustavo dijo...

Está claro que todos tenemos que tomar parte en este asunto, pero señor Diputado, no pretendamos aliviarnos la carga de la que somos responsables. La crisis es general, global, mundial... como quieras llamarla, pero en cada nación se plasma de forma diferente; aquí el desempleo sube como la espuma y el descontento de la sociedad es más que significativo.Yo, como votante que no ejerció su derecho a tal en los últimos comicios, no puedo pedir explicaciones a nadie; lo que si puedo es opinar, y, aunque no me gustan los asuntos de política (y no de palacio, pero como éstos, van aún más despacio) pido explicaciones a mi presidente, aunque no sea militante de tu partido. Pido explicaciones y exijo resultados ya: Pido cambios y pido soluciones; pido ilusionar a la población, sí, esa que nos falta en estos días, no como decía días atrás en el Congreso que había entre los españoles; pido no más engaños, palabrería y hacer que la gente se vea más distante cada vez de los que estáis ahí arriba; pido eso y mucho más...; pido consenso entre los partidos y no atacarse mutuamente los unos a los otros para no arreglar nada.
El debate es sano y necesario, claro está, pero esta clase de exposiciones ante todos no lleva a ningún sitio y sólo alienta el descontento de un gran sector y a que no confiemos en la política ni en nuestros mandatarios.
Señores, esto es harto difícil, es obvio, pero así no se arreglan las cosas. No me pida usted que arregle el mundo cuando no sé cómo hacerlo ni es mi labor, exíjaselas a su propio partido y responsable de las actuaciones llevadas a cabo.
Queda dicho.

Luis Tomás dijo...

Precisamente, Gustavo, ese es el trasfondo del mensaje final que el presidente del Gobierno trata de lanzar a toda la sociedad. Para salir de la crisis es necesario el concurso de todos. Y se necesita que el principal partido de la oposición arrime también el hombro, evitando usar los efectos de esta crisis para hacer "caja electoral". No se trata de hacer responsable a nadie, y menos a los ciudadanos. Pero podemos adoptar papeles más activos y ayudar a generar confianza para salir de esta crisis. Hacen falta medidas... que no son precisamente las que recomienda la derecha (recorte del gasto: menos pensiones, becas y salario minimo) o las que se deducen de las palabras del ´gobernador del Banco de España. Tu no podrás arreglar el mundo en solitario pero si puedes contribuir a hacer un mundo mejor denunciando las injusticias y defendiendo los derechos de todos.

José Antonio dijo...

Hay que ser optimista, estar en contra del fatalismo y a favor de la concertación social, por supuesto, una política económica liberal haría que los más débiles soportaran los efecto negativos de la actual situación económica, pero no debemos olvidar lo siguiente:

A.- El bienestar basado en el crecimiento ilimitado no es posible.
Durante siglos el mundo occidental se ha sentido reconfortado por la creencia de que el progreso material nunca concluirá - el mito del crecimiento ilimitado-. Nuestra cultura no es la primera que ha alcanzado sus límites de crecimiento. Nuestro desarrollo depende de unos recursos energéticos no renovables, no de la tecnología que se desarrolla gracias a esta disponibilidad energética abundante y barata.

B.- En el supuesto que fuera posible el crecimiento ilimitado, ese crecimiento se esta produciendo en oriente desde hace ya una década.
Cuando compramos un pantalón, un TV, etc..., producido en oriente, estamos destruyendo puestos de trabajo en occidente y creándolos en oriente; y además la investigación está progresando más rápidamente en la China e India que en los Estados Unidos o la UE.