domingo, 22 de febrero de 2009

Uno no puede simular la libertad


Una propuesta para innovar el lenguaje de la política.
Entiende Rirkrit Tiravanija -artista tahilandés de la estética relacional y la innovación del arte participativo- que frente a la realidad en la que nos encontramos la libertad no tiene nada que ver con una buena vida. Entonces, ¿con qué? Buena pregunta para formularme mientras visito la exposición temporal del CAC de Málaga y me invitan a llevarme la camiseta que puedes ver aquí. (por cierto, si vas a la hora de cierre te quedas sin posar para el proyecto colectivo que prepara un colectivo de estudiandes de la UMA). Durante estos días, esta exposición ha compartido espacio con la de Tracey Emin y me atrevo a afirmar que ha sido la mejor envolvente para facilitar la respuesta a la interrogante de partida. Ruptura y trastorno. La libertad como orientación de la capacidad de autodeterminación del individuo y del entendimiento de la diferencia. La esencia de la obra de Tirvanija reside en la colectividad y la participación. Una sugerente reflexión que invita a buscar nuevas vías de implicación del individuo con su entorno.
¿Una propuesta innovadora con aplicación al lenguaje de la política?

4 comentarios:

ADRIANO dijo...

Yo también participé y me traje mi camiseta. Es la primera vez que hice algo así, pero me gustó. Creo que la política tiene que pasar por utilizar un lenguaje coloquial y original, y dejar atrás las frases hechas y manidas, que la mayoría usa, y que el votante de a pie no entiende. Y después de eso, permitir al ciudadano participar y comprometerse más en las decisiones trascendentales.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

no hay aetica sin aestetica

gustavo pascual dijo...

Sería bueno que los políticos hablasen menos para escucharse a sí mismos o para quedar bien. Una dosis de realidad, por favor.

Luis Tomás dijo...

Adriano: para fomentar la participación tendremos, primero, que erradicar la noción que sobre la política tienen muchos, muchos ciudadanos. Eso costará pero si no lo conseguimos corre serio peligro la supervivencia del propio sistema democrático. La e-democracia es ahora mismo una potente herramienta que contribuirá a lograrlo.
Gustavo: que los políticos hablemos menos va a ser complicado...Pero tienes razón en que la comunicación se quiebra por la dificultad o lo extraño del lenguaje.

"Nulla ethica sine aesthetica" un ensayo sobre las relaciones entre la ética y la estética en la obra de Nietzsche. O la pretensión de que arte y virtud sean en esencia la misma cosa. ¿También en política?