domingo, 7 de marzo de 2010

La crisis también amenaza la igualdad


En el siglo de la mujer un nuevo Día internacional de la mujer trabajadora. Un nuevo 8 de marzo en un escenario reivindicativo, con una crisis económica que por segundo año hace tambalear las economías y unas consecuencias que afectan de manera especial a las trabajadoras con riesgo de expulsión del mercado laboral. La celebración de este día es también una nueva oportunidad para reflexionar sobre los avances conseguidos en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y sobre las distancias que nos separan aún de nuestras metas. En el camino vislumbramos aún los problemas de la desigualdad laboral, las diferentes condiciones de trabajo y la pervivencia de la desigualdad retributiva por razón de sexo. La reivindicación de la igualdad laboral en la presente situación económica sigue siendo necesaria. Es por esto que la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha advertido esta semana en Nueva York de que la actual crisis económica puede tener efectos negativos en los avances logrados hasta ahora en materia de igualdad entre hombres y mujeres. La ministra, que habló en nombre de la Presidencia del Consejo de la Unión Europea, explicó que esos efectos negativos se pueden dar debido a los diferentes papeles que todavía se asignan a los hombres y a las mujeres en la sociedad y añadió que es de justicia social dar un impulso a las políticas para acabar con la brecha de género porque también es una forma de hacer frente a la crisis, por "eficiencia y rentabilidad económica". Esta misma idea fue expresada no hace mucho en el congreso que tuvo lugar en Madrid a finales de 2008 bajo el lema "La agenda del feminismo en el siglo XXI" donde voces muy acreditadas hablaron de las mujeres como solución a la crisis. Nos gusta la idea.
A modo de balance, las organizaciones sindicales han valorado justamente los avances normativos que en materia de igualdad se han producido en España. Ha sido decisiva la aprobación del RD 295/2009 que desarrolla la Ley de Igualdad y por el que se regulan las importantes mejoras introducidas en la acción protectora de la Seguridad Social (prestaciones de maternidad, paternidad, riesgo por embarazo y lactancia, excedencias, cotizaciones en reducción de jornada por cuidado de menor, etc.). Estas medidas suponen un avance para la integración laboral de las mujeres y para la corresponsabilidad. Se alinean con los avances registrados en los índices de ocupación femenina en los últimos diez años (en Andalucía, el 72,5%de los nuevos empleos creados fueron cubiertos por mujeres). Sin embargo, la crisis en el conjunto de España se está cebando con el empleo femenino -sector servicios, sobre todo- donde la ocupación disminuyó en 51.600 mujeres en el último trimestre de 2009.

Vivimos un progreso constante en materia de igualdad que ha sido paralelo a la masiva incorporación de las mujeres al ámbito del trabajo remunerado. La democracia y la traslación de los valores y principios de nuestra Constitución se reflejan con nitidez en el acceso de las mujeres a la educación -especialmente a la educación superior- en la profesionalización y dedicación a la actividad empresarial, en las modificaciones legales, en la inclusión del principio de igualdad de forma transversal en toda normativa, en la decisiva incursión de las mujeres en los puestos de decisión y en la participación política, cultural y social. Pero aún quedan importantes cotas de desigualdad que necesitamos eliminar. Y como señala el informe presentado recientemente por la Secretaría de Igualdad de UGT: la crisis no puede dejar en la estacada a las mujeres. "Tanto en lo referente al acceso como a la permanencia o a la promoción en el mercado laboral, las mujeres continúan ostentando las mayores dificultades de desarrollo. La brecha salarial por razón de sexo, el techo de cristal, las dobles y triples jornadas de trabajo, las dificultades de acceso a los puestos de decisión, la parcialidad, la temporalidad, el desempleo, la inactividad o el acoso, son situaciones que continúan afectando mayoritariamente a las mujeres."
Por el contrario, varias son las oportunidades que se abren en esta coyuntura de crisis. Algunas, tan interesantes como las que señala la catedrática de Economía Aplicada de la Complutense, Cecilia Castaño, que ha planteado que la crisis puede ser una oportunidad para la mujer en términos de incorporación de talento y diversidad en las empresas, sobre todo, contando con las mujeres en los puestos donde se decidan el futuro y los cambios.
Junto a todas las organizaciones y personas comprometidas en esta lucha y desde la posición de avanzadilla que representa España en esta materia, instamos en este día a la responsabilidad todos los gobiernos para que reafirmen y refuercen sus compromisos con la eliminación de las fuertes desigualdades por razón de sexo y las terribles situaciones de violencia contra las mujeres que persisten en el mundo.


2 comentarios:

Rukaegos dijo...

En realidad, estoy más de acuerdo con la idea de la crisis como oportunidad igualitaria, entre otras cosas porque en algunas familias (y por desgracia) ha sido la mujer la que ha conservado el puesto de trabajo. Quiero decir que en parte esto puede servir para articular un nuevo discurso en imaginario social en el que el hombre se vea normalmente como responsable de las tareas del hogar y la mujer como la que trabaja fuera. Eso sí, simplificando muchísimo.

Un matiz si me lo permites, no es el Día de la Mujer Trabajadora, sino el Día Internacional de los Derechos de la Mujer ... va mucho más allá de la reivindicación en el ámbito laboral ;)

Un abrazo

Luis Tomás dijo...

Admitido el matiz,Regino. Ya sabes que en esto de las denominaciones hay criterios varios. Pero me gusta el de los Derechos de las mujeres (en plural. Planteas un imaginario que encierra riesgos puesto que se sitúa en las antípodas del reparto histórico de roles. Creo más en la consolidación del modelo de la corresponsabilidad tanto en las tareas del hogar como en las del campo profesional.
Un abrazo y gracias.