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martes, 8 de febrero de 2011

Tienes química, tienes vida.

"Nuestra vida, nuestro futuro" es el lema elegido en la celebración del Año Internacional de la Química que ha proclamado la ONU con motivo del centenario del premio Nobel otorgado a Marie Curie; una estupenda ocasión para celebrar también la contribución de las mujeres a la ciencia. Arrancó este año internacional en Madrid con un acto inaugural y la participación de tres ministros del gobierno: Rubalcaba, Garmendia y Gabilondo. El objetivo es dar a conocer la enorme contribución de esta ciencia a la mejora de la calidad de vida; el escenario lo ha prestado el CSIC donde los científicos allí reunidos han pedido un pacto de estado por la ciencia y mantener la inversión en I+D. Pues ya tenemos algo conseguido: por vez primera en este país un Pacto Social vincula la Ciencia y la Innovación al desarrollo económico. Es una de las importantes novedades del Acuerdo Social y Económico impulsado por Zapatero. Además han pedido otra cosa: mayor presencia de la química en las enseñanzas de la educación secundaria.
La química es una de las ciencias que en mayor medida ha contribuido a satisfacer las necesidades del ser humano. Juega ya un papel fundamental en nuestro sistema educativo y es necesario reconocer, valorar y apoyar la labor de los docentes en la formación de los jóvenes en todos los niveles educativos. Por esta razón y otras muchas, la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una PNL-proposición no de ley- instando al gobierno a impulsar la celebración del año internacional. De todas las ciencias, la química ha sido una de las que en mayor medida ha contribuido a ofrecer respuesta a las necesidades del ser humano. Ha sido y es esencial para resolver los problemas a los que nos enfrentamos a diario: la protección de la salud,la eficiencia energética, la sostenibilidad del transporte, los avances en la curación de enfermedades,la seguridad, la alimentación, el medio ambiente y el espectacular desarrollo de las nuevas tecnologías.Sin la química hoy no podría fabricarse ni un solo ordenador. Sus chips requieren de esta ciencia. Los DVDs y CD-ROM, las pantallas, las carcasas y los teclados; el cableado, el ratón o las mismas baterías de los portátiles son o requieren de la presencia de la química. Y los nuevos instrumentos de comunicación, las nuevas aplicaciones de las TIC dependen de materiales que ha sintetizado la química.
Y ¿qué me dicen de su contribución al incremento exponencial de capacidad y calidad de las conexiones? ¿Qué es la fibra óptica sino una contribución de la química?
El 27 de enero fue la ceremonia inaugural en París y a partir de ese momento han dado comienzo las actividades conmemorativas que se repartirán a lo largo del año por muchos lugares del mundo. Conferencias, talleres, concursos, exposiciones y otras actividades. La lista completa puede verse en la página web del Foro Química y Sociedad. Todo para que pronto tengamos, entre nuestros jóvenes estudiantes, muchos seguidores de la brillante trayectoria del investigador español Avelino Corma, del Instituto de Tecnología Química, medalla de oro de la década 2001-2010 a la investigación e innovación en la materia. Enhorabuena a nuestros científicos en la persona de Avelino y feliz año de la Química.


sábado, 3 de julio de 2010

Deberes inaplazables

El dato es revelador: En 1975, las dos terceras partes de los jóvenes entre 18 y 24 años, esto es el 66%, no seguían formación reglada de ningún tipo. La sociedad española de la democracia se ha esforzado para corregir los retrasos más significativos y en las últimas décadas, especialmente, ha tenido lugar una importante aproximación a los estándares europeos. Sin embargo, todos los esfuerzos no han sido suficientes para cerrar la brecha que nos separaba; hoy somos conscientes de que tenemos tareas inaplazables como la reducción de las tasas de abandono escolar, el incremento del número de jóvenes que obtienen título de graduado en ESO y de los que acceden a la formación postobligatoria -FP de grado medio, sobre todo-. Y no sólo porque debemos responder ante nuestros jóvenes, sino por elemental coherencia con la reorientación del modelo de crecimiento económico que hemos puesto en marcha y cuyos exponentes legislativos próximos más cercanos serán la Ley de Economía Sostenible y la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.
Esta semana hemos finalizado el curso ordinario con la comparecencia del ministro de Educación el pasado día 30 de junio. Ante la comisión de Educación y Deportes del Congreso, Gabilondo realizó la presentación formal del Plan de Acción 2010-2011, que es una manera de concretar los objetivos de la Educación para la década 2010-2020 asumidos en la última reunión del Consejo Europeo bajo nuestra presidencia semestral. El Plan de Acción para el próximo curso aprovecha la hoja de ruta que marcó el documento del malogrado pacto educativo, que aún escuece al Partido Popular porque aún no ha encontrado la forma de explicarnos las verdaderas razones que le llevaron a negar su apoyo. Es por lo que ahora dicen cosas tan jugosas como que el plan de acción es un "tuneado" de programas ministeriales ya existentes. ¿Les habrá afectado algún golpe de calor? No han sido del mismo tono las reacciones de los restantes grupos políticos que acogieron favorablemente el contenido, aunque algunos sigan insistiendo en los ya archiconocidos tópicos de "las competencias". A veces parecen argumentos/excusas para eludir responsabilidades.

El Plan de Acción tendrá como referencia 12 objetivos apoyados en programas, cuantificados desde el punto de vista económico, para mejorar el rendimiento escolar, modernizar y flexibilizar el sistema educativo, internacionalizar nuestras universidades, impulsar el aprendizaje de lenguas extranjeras, evaluar y elevar la calidad de la educación; para mejorar la formación del profesorado y la dimensión social de la educación en todos sus niveles. Y un plan estratégico para la Formación Profesional. Se hace indispensable un visita a la web del ministerio de Educación donde ya está colgado el Plan de Acción 2010-2011. Es un buen trabajo que invita a recuperar la confianza y el optimismo en nuestra capacidad para salir del atasco.




jueves, 6 de mayo de 2010

Rehenes de la estrategia de confrontación

Hemos conocido la noticia del NO del Partido Popular al pacto educativo. El mismo día en que la Conferencia de los rectores de las universidades españolas (CRUE) hizo público su apoyo al pacto y hacía un llamamiento al consenso en torno al documento definitivo presentado por Ángel Gabilondo. Han triunfado los especuladores de rentas electorales, los de la estrategia de la confrontación. Una confrontación sistemática que genera hastío y desafección en la ciudadanía con un elevado coste para la democracia. Pero si alguien piensa que de esa estrategia somos prisioneros los que defendemos la aplicación de la racionalidad a la política, está equivocado. Los principales rehenes de la confrontación están hoy en el seno de esa formación política que, de nuevo, ha vuelto a frustar la esperanza de todos. Son rehenes de su propia intolerancia al pacto. La batalla interna que han librado diferentes fuerzas en la organización ¿popular? en su dilema para decidir el apoyo al documento de medidas para mejorar nuestro sistema educativo se ha saldado con la victoria de los "duros" (Madrid y Valencia, para más señas).
¿Caminamos entre dinosaurios?

miércoles, 28 de abril de 2010

El "lastre político" del pacto educativo

Abril acaba entre la certeza de la inviabilidad de un acuerdo de todas las partes en el pacto económico de Zurbano -por no sé qué problema de una foto con el Gobierno- y la incertidumbre de un pacto educativo que muchos deseamos y casi todos necesitamos. Y es por este mismo imperativo de necesidad -nueva categoría gramatical- por el que anhelamos una respuesta política que esté a la altura de las circunstancias. El ministro de Educación dice que "el pacto es determinante para abordar con celeridad y consenso las reformas que requiere la educación española, y muy necesario porque sin él las medidas tendrán menor alcance". Cabe añadir que muchas de esas reformas ya están en marcha, que son desarrollos de otros pactos legislativos y que existen además nuevas propuestas de interés, fruto del diálogo mantenido con todas las partes, que necesitarán del mejor paraguas del pacto para su rápida implementación en el cuerpo normativo que rige nuestro sistema. A estas alturas del debate se han allanado bastantes caminos. Sin quebrar la prudencia de los actores protagonistas de la negociación, hoy podemos afirmar que hemos conseguido ir más lejos aún de los puntos de encuentro que alcanzamos en 2005 con los diferentes sectores de la comunidad educativa, en pleno debate de la LOE. Lejos de desmerecer los logros obtenidos por los esfuerzos negociadores de quien entonces era portavoz del grupo parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, la situación actual presenta un abanico más amplio y mejor engrasado para un recorrido distinto pero igualmente útil a la demanda social de pacto. Es una noticia estupenda que puede convertirse en un éxito de todos; una esperanza colectiva que puede devolvernos la confianza en el valor de la política como herramienta imprescindible para el progreso social. Y la negación de ese aserto convertido en titular de prensa que observa a la política y a los políticos como un lastre. ¿Es así como nos ve ahora la ciudadanía?
Es difícil aceptarlo pero existen "indicios" claros de que la cosa apunta por ahí. Esta semana, un diario "de Madrid" con edición provincial titulaba de este modo la elección de un candidato a la alcaldía de los próximos comicios: "El PP opta por un notario sin lastre político para quitar al PSOE la plaza de Estepona". De lo que podemos deducir que la experiencia política es un demérito o que la política es un artefacto antiguo e inservible para resolver los problemas de la sociedad moderna. O lo peor, que cuando se refieren al lastre político quieran referirse a una posible sinonimia entre política y corrupción. Qué lejos de la visión aristotélica del asunto donde el buen funcionamiento de una ciudad-estado no se asegura solamente por el simple hecho de aunar voluntades hacia un mismo fin, sino requiere también de leyes sensatas que respeten las diferencias y eduquen a los ciudadanos para la responsabilidad civil dentro de la libertad. Leyes que, en Democracia, han de elaborar y desarrollar los representantes políticos. A este paso, el final de este episodio de construcción del pacto educativo contemplará un escenario de éxito que será el de toda la sociedad española, frente a otro de frustración de las expectativas donde "los políticos" habrán sido el lastre que ha impedido alcanzarlo. Mantenemos la confianza justa, pero si fuera malogrado este nuevo intento habrá que explicar con mucha claridad que la política no ha lastrado la consecución del pacto. Habrá sido, en todo caso, la ausencia de la misma.

lunes, 15 de febrero de 2010

Dolores de "pacto"

Los del Pacto por la Educación.
Venimos repitiendo una y otra vez que la recuperación económica exige abordar transformaciones inaplazables de nuestro modelo productivo en las que juegan un papel determinante la Educación.
Fernández Toxo, líder de las Comisiones, fue invitado no hace mucho a unas jornadas sobre el pacto educativo donde lanzó algunas reflexiones premonitorias. La estrategia en educación, dijo, "sólo se abrirá paso si se establece una estrategia de acuerdo de Estado en materia de empleo y economía sostenible" (Madrid, 16.12.09). Y no podemos decir que vayamos por el buen camino a tenor de los acontecimientos. Tuvimos un mal arranque en la última Conferencia de Presidentes, que fue víctima de la dinámica parlamentaria y de los intereses electorales del PP. Estos días asistimos desazonados a la frustración de los intentos de pacto económico frente a la crisis, incluso a pesar de los buenos oficios de la Corona. Dos no pactan si uno no quiere, y una forma de negación es intentar dictar la política económica de un país y de un gobierno de todos, democráticamente elegido, desde los planteamientos de la oposición. De todo lo dicho podemos concluir que tenemos un panorama harto complicado para aproximar posiciones en aras de un acuerdo en materia educativa; un acuerdo que lleve a ampliar las bases sociales y políticas sobre las que se sustentan las dos leyes orgánicas que vertebran la Educación en España: la LOE y la LOMLOU, que ya obtuvieron un gran respaldo incluso superior a los de leyes anteriores. Así nos lo demanda la ciudadanía y así lo ha entendido el Gobierno socialista y su Presidente cuando encarga al ministro Gabilondo que se remangue y se emplee a fondo en la tarea. Una tarea que ya emprendimos en 1997 y en 2004 con los resultados que todos conocemos.
Pero del mismo modo que sabemos de la existencia de esta demanda social debemos tener claro también cuál es el objetivo que perseguimos con tal empresa. Y en este punto me voy a permitir poner en duda que exista acuerdo previo en saber hacia dónde vamos o queremos ir, algo que me parece muy necesario a la hora de elegir la ruta apropiada. Hemos admitido algunas premisas de partida: 1º que hace falta querer (voluntad) para llegar al consenso; en segundo lugar, que ello no significa renunciar al diferencia y por último ya de por sí el camino que transitemos es positivo en términos de respuesta social aunque no alcancemos el objetivo deseado. Junto a ello, parecía que todos habíamos dado por sentado que uno de los objetivos del pacto por la educación era otorgar estabilidad al sistema. Pero mira por dónde, este argumento que se corresponde con el sentir mayoritario de nuestra sociedad viene ahora a ser cuestionado por el Partido Popular con una nueva interpretación del relato histórico de la educación. Le hemos escuchado varias veces en las últimas semanas al portavoz del grupo popular en el Congreso, Gómez Trinidad, que en España no ha habido cambios en el modelo educativo y que sólo hemos tenido un sistema: el derivado de la LOGSE, que es la fuente de todas las calamidades. ¿En qué quedamos? Primera larga cambiada. ¿Estamos o no estamos por la estabilidad? Si la estabilidad ahora no es el problema, ¿cual es la finalidad que perseguimos con el pacto educativo?


miércoles, 14 de octubre de 2009

Campus ¿de qué?

203 millones de euros para la reactivación de la economía,
el desarrollo regional y el cambio de modelo productivo.
En 2010, 90,5 millones


El programa se denomina Campus de Excelencia Internacional (C.E.I.) y lo desarrollan a duo los ministerios de Educación y el de Ciencia e Innovación. Hoy, con un Congreso asediado por la obras que también financia el Plan E, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha contestado a pregunta del autor de este blog algunas interrogantes sobre este novedoso programa. El "campus de excelencia" se encuadra en la Estrategia Universidad 2015, cuyo objetivo no es otro que abundar en el proceso de modernización de las universidades españolas, que ya impulsamos en la pasada legislatura con la aprobación de la reforma de la LOU, con las medidas para la convergencia al Espacio Europeo de Educación Superior, con más coordinación territorial y, sobre todo, con más y mejores presupuestos. Ahora parece que también nos hemos empeñado en implicar a las universidades en el cambio económico basado en el conocimiento y en la mejora de la innovación. Por eso, el C.E.I., además de mejorar la deficiente visibilidad internacional de la universidad española se propone regenerar el concepto de "campus". La clave será la agregación de todas las piezas del sistema de Ciencia y Tecnología que giran en torno a la universidad, que pasa, de este modo, a ejercer un papel coordinador del triángulo del conocimiento: educación, investigación e innovación. Y ¿por qué "de excelencia"?
La excelencia aquí no es, ni mucho menos, una importación del modelo alemán "Initiative for Excellence"; ni tampoco es producto de una moda. Esa moda que ha llenado el lenguaje público español de expresiones grandilocuentes y que mi paisano, Pedro Aparicio, describe como circumloquios, eufemismos y otras cursilerías de la afectación lingüística. La "excelencia" concierne al objetivo de calidad de mejora docente y científica, a la transformación del campus hacia un modelo de agregación estratégica de todos sus agentes y a la transferencia de conocimiento y tecnología al sector productivo. Es decir, la consecución de las mejores actividades en cada una de las fortalezas de nuestras universidades.Desde mi grupo queremos dar la enhorabuena a todos los seleccionados en la primera fase. También a aquellos otros que, como la Universidad de Málaga, han obtenido la mención de calidad por su carácter estratégico, lo que les permitirá situarse en mejor posición para optar el próximo año. Mezclar en el proceso de selección posibles criterios históricos, políticos o territoriales de los evaluadores sólo contribuye a la confusión y no ayuda a realizar la autocrítica necesaria. En el caso de la Universidad de Málaga será necesario que nos replanteemos cómo mejorar el nivel de agregación y, en concreto, esa peculiar combinación de Hortofruticultura tropical y Turismo sobre las que se había montado el proyecto. Estoy convencido de que en 2010 estaremos "agregados" al liderazgo del grupo C.E.I.

martes, 28 de julio de 2009

De Bolonia a la "excelencia"

No pertenece esta expresión a ningún responsable del ministerio de Educación afectado de un ataque de optimismo; tampoco es el nombre de un juego de rol para despistar a los antibolonios; ni tan siquiera pretendo con ella construir un aforismo que dibuje una sugerente y atractiva invitación como la que contiene esa otra que dice "de Madrid al cielo". Muestra tan sólo un trayecto con indicación de dirección y sentido que nos llevará a una nueva universidad y de superior calidad dentro del Espacio Europeo de Educación Superior. Y aunque es temporada de vacaciones para la mayoría de los que habitamos este hemisferio, los responsables de la política científica y universitaria de este país han aprovechado el período para sacar la convocatoria del Programa Campus de Excelencia Internacional. Angel Gabilondo y Felipe Petriz, ministro de Educación y D.Gral. de Política Universitaria, estuvoieron en Málaga en fechas recientes presentando este programa y animando a la comunidad universitaria que encabeza su rectora, Adelaida de la Calle, a participar en la misma y formar parte del grupo de 15 universidades españolas motores de un cambio basado en el desarrollo de las fortalezas docentes, de I+D y de Innovación.

La convocatoria pretende que los campus universitarios aumenten y optimicen la oferta de oportunidades, servicios e instalaciones a los estudiantes, profesores, investigadores, personal de administración y servicios, organismos públicos de investigación, centros de I+D, empresas y otras entidades que se relacionen con ellas, participando, al mismo tiempo, en el desarrollo territorial y en la búsqueda de soluciones a los retos sociales, culturales y medioambientales.
El programa CEI que a su vez se compone de dos subprogramas, pretende fomentar que los campus universitarios desempeñen sobre el entorno social, urbano y cultural una mayor interacción y un papel didáctico, proyectándose como modelos de armonía espacial, sostenibilidad e integración en la vivencia del espacio físico de la universidad.
Cuando aún no hemos rebasado el primer hito del proceso de Bolonia (2010) ni superado las dificultades que entraña la convergencia europea, nos trazamos un nuevo horizonte que va más allá de nuestra armonización con los sistemas de enseñananza superior, más lejos de la modernización y reforma de las universidades españolas. El reto es alcanzar mayores cotas de calidad y excelencia, un objetivo que vertebra toda la Estrategia Universidad 2015 de la cual forma parte este programa cuyo desarrollo exigirá una dotación extraordinaria superior a los 200 millones de euros.



Nos consta que la Universidad de Málaga ya tiene hechos sus deberes y concurre a la convocatoria de Campus de Excelencia con una buena definición de los ámbitos de especialización en los que está capacitada para competir. En palabras del ministro, "está haciendo las cosas muy bien porque está vinculando el conocimiento a la transferencia, a la tecnología y a la producción". La alianza con el PTA es una de sus mayores fortalezas y una muestra de la disponibilidad de una oferta estructurada de capacidades científico-tecnológicas relacionadas con resultados de investigación. La presencia del Parque Tecnológico en la zona de influencia del campus resulta un factor clave en la formulación estratégica de agregación de instituciones empresariales que vinculan el conocimiento a la tecnología y la producción de incubadoras de empresas de base tecnológica. Confiamos en las capacidades de la UMA y esperamos encontrarla pronto al lado de las mejores universidades españolas en el programa Campus de Excelencia Internacional. Es una gran oportunidad.



miércoles, 1 de julio de 2009

Generación "ni ni".


Hace algunos días la prensa escrita se hacía eco de la última encuesta de Metroscopia en la que el 54% de los españoles situados entre los 18 y 34 años dicen no tener proyecto por el que sentirse ilusionado. Loa analistas de esta realidad parecen apuntar a la aparición de una generación desmotivada que ligan a un modelo de actitud adolescente y juvenil basado en el rechazo simultáneo a estudiar y a trabajar. La han llamado "generacion ni-ni", una generación que dice sentirse satisfecha con su vida en un 80% pero que ha sido presa del virus del desánimo y de la incertidumbre. ¿Ni estudian ni trabajan? No creo que esta sea la foto que mejor identifique a nuestro segmento social joven. Antes al contrario, pienso en una situación de tránsito bastante dinámico donde un gran número de jóvenes que se incorporaron de forma temprana al mercado de trabajo en la anterior coyuntura de crecimiento económico ahora comienzan a regresar a las aulas para completar su cualificación ante las dificultades que nos depara la crisis. Así lo constatan los datos ofrecidos por Ángel Gabilondo en su reciente comparecencia ante el Senado según el cual "cada vez más españoles eligen más formación en lugar de un mal empleo o el desempleo". Una noticia esperanzadora
Pero esto es como todo: es más fácil y atrae más nuestra atención identificar a los jovenes actuales con rasgos de falta de idealismo, pesimismo y actitudes hedonistas. Lugares comunes. Más preocupante me resulta la detección en ese mismo segmento de población de lo que parece ser un cambio de valores relacionado con su actitud ante la vida y, en especial, frente al compromiso. Debe ser por aquello que decía Hannah Arendt: "vivimos en un mundo en el que el propio cambio se ha convertido en algo tan obvio que corremos el riesgo de olvidar incluso qué es lo que ha cambiado".

Y lo que ha cambiado respecto a aquella generación de la transición a la democracia es, entre otros, el valor del compromiso. La frase "ni partido ni marido" recogida de una calle de Madrid ilustra el sentir de muchos jóvenes frente proyectos de construcción social cooperativa sobre bases estables como son la pertenencia a partidos políticos o el mismo matrimonio. Aquí es donde entran en juego las dinámicas sobre el establecimiento de nuevas relaciones personales o la búsqueda de un nuevo tipo de vínculos distinto al de partidos y sindicatos. En todo caso, será interesante comprobar si estos jóvenes biológicos son capaces de abrir nuevas vías alternativas a las tradicionales fórmulas de compromiso canalizadas mediante los partidos políticos o la institución familiar. Mientras esto ocurre, nos esforzaremos para seguir transformando estos clasicos instrumentos con políticas que conecten con las demandas ciudadanas e inspiradas, como no, en los valores que inspiran nuestra Constitución.